Proyecto Educativo

CARACTERÍSTICAS DEL COLEGIO

El Colegio San Ignacio de Viña del Mar, es de carácter subvencionado con financiamiento compartido y atiende tres modalidades del sistema Educacional:

  • Educación Parvularia
  • Educación General Básica y
  • Educación Media Científica Humanística.


Los sostenedores del Colegio son la Sra. Mónica Verschae Abarzúa y Don Claudio Díaz Moraga, siendo sus principales características:

  1. El colegio se define como laico-católico, en consecuencia posee una visión cristiana del hombre. Sin ser confesional, ofrece la religión católica como asignatura, pudiendo los alumnos que no lo deseen eximirse de participar en sus clases, por razones debidamente explicitadas
  2. Es científico humanista, trabaja con los planes y programas del Ministerio de Educación, y se define como un establecimiento de transición a la educación superior, responsabilidad que le asignan los padres y apoderados, por lo que los niveles de exigencia a sus alumnos son altos para cumplir con las metas fijadas.
  3. Es respetuoso de la diversidad de sus alumnos y fortalece los valores nacionales y familiares, promoviendo una sana convivencia al interior del colegio.


I  MARCO DOCTRINAL. IDEARIO

FILOSOFIA EDUCACIONAL


El colegio parte de la convicción fundamental de que los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, que la perfectibilidad inherente a la naturaleza humana se despliega en procesos de autoafirmación personal y de búsqueda permanente de trascendencia, lo que otorgan sentido a su existencia personal y colectiva. A la libertad que hace de cada individuo persona y sujeto de derechos y deberes, le es intrínseca la capacidad de razonar , discernir y valorar, fundamentos a su vez de una conducta moral responsable.
A lo anterior, contribuyendo a forjar en ellos el carácter moral regido por el amor, la solidaridad, la tolerancia, la verdad, la justicia, la belleza, el sentido de nacionalidad y el afán de trascendencia personal.
El individualismo extremo que podría resultar de un ejercicio ilimitado de la libertad personal, es moderado por imperativos que brotan de un conjunto de valores que llevan a la persona a compartir con otros los frutos de una libertad que humaniza y se abre a las exigencias del bien común.
Se ofrece a los estudiantes la posibilidad de desarrollarse como personas libres, con conciencia de su propia dignidad y como sujetos de derechos y deberes.
El reconocimiento de la libertad, igualdad y dignidad de las personas impone  al colegio garantizar una educación de calidad que contribuya a que cada alumno se desarrolle como persona libre y socialmente responsable, de acuerdo a su propia capacidad y esfuerzo.
La formación del acervo cultural es un proceso que implica la instrucción y la educación, y que ambos deben ser asumidos en forma simultánea, ya que los alumnos junto con adquirir un conjunto de conocimientos y competencias cognitivas, necesarias para lograr su
desarrollo profesional, deben desarrollar un conjunto de otras actitudes, valores y hábitos necesarios para su formación personal, que le permitirán participar e integrarse en su medio social en forma equilibrada.
El Colegio San Ignacio, en su esencia busca desarrollar en su alumnos ambos aspectos, en un marco filosófico que nace de nuestra cultura cristiana occidental, donde el respeto a la persona humana en su carácter de singularidad y características propias de su ser y como un ser racional y libre, busca establecer su identidad y forjarse sus metas que lo consolidarán como ciudadano del país.
El art. 2º de la LOCE ( Ley Orgánica Constitucional de la Educación), define que el fin último de la educación nacional es el “ desarrollo moral, intelectual, artístico, espiritual y físico (de las personas), mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas enmarcadas en nuestra identidad nacional, capacitándolas para convivir y participar en forma responsable y activa en la comunidad”.    En consecuencia, los OF, CMO y OFT, se refieren no sólo al conocimiento como conceptos y procedimientos, sino también a las habilidades y las actitudes que necesitan adquirir los alumnos, teniendo como marco los fines generales de la educación definida por la LOCE.


PRINCIPIOS BÁSICOS

El Colegio San Ignacio pretende a través de su acción dar la oportunidad a sus alumnos de alcanzar un desarrollo personal equilibrado, con una visión realista de la sociedad en que se encuentra inmerso. Se define a esta sociedad como cristiana y humanista e inserta en la cultura occidental.
Con este fin el colegio recrea en su interior normas de convivencia social con valores propios de esta sociedad y esta cultura, a partir de derechos y responsabilidades que lo preparan para aportar su esfuerzo posteriormente en la sociedad nacional.
El dominio de los contenidos de los distintos sectores y subsectores programáticos se plantean como la adquisición de herramientas conceptuales  que le permitan interpretar el entorno físico , histórico, social y entender los fenómenos que se producen en las distintas áreas del quehacer humano para integrarse de manera natural y no traumática a un ordenamiento pre-existente y al cual deberá aportar su creatividad y su visión del futuro.

De esta manera el joven es promotor de cambio a partir de su realidad, con conocimiento y aceptación de ella y para construir a partir de ella, asume la perfectibilidad del hombre y de todo lo que el ser humano hace.

El colegio propone a sus alumnos y su comunidad:

Asumir la libertad como una responsabilidad y la autoridad como un servicio.

  • Comprometer el cumplimiento del deber de posibilitar el aprendizaje de parte de los profesores y de aprender de parte de los alumnos. Este aprendizaje debe enfatizar la adquisición de hábitos, actitudes, técnicas, habilidades, destreza y conocimientos de valor, aplicación y transferencia permanentes.
  • Reconocer el derecho de disentir y el deber de escuchar y respetar la opinión de los demás.
  • Aceptar la posibilidad de equivocarse y asumir el precio del error.
  • Estimular el fortalecimiento de la voluntad como herramienta imprescindible para vencer obstáculos y lograr metas.
  • Elaborar una escala de valores asumida con entera libertad y como parte de su desarrollo personal.
  • Definir un proyecto de futuro basado en el autoconocimiento de sus potencialidades y esforzarse inteligentemente para lograr sus fines.